
Aquí estoy, de nuevo, tal y como prometí. No voy a irme otra vez. Ahora realmente necesito un sitio donde escribir todo lo que pienso a pesar de que muchos crean que estoy loca. Lo estoy, lo admito. Pero los locos también tenemos ideas interesantes, en ocasiones.
No sé por qué, escribir aquí me produce mucha nostalgia. Espero que con el tiempo pueda eliminar esa sensación, ya que trato de no sentir tristeza, pero lo único que pienso es: ¿dónde se ha ido la niña que, con tanta ilusión, creo Joven y Periodista? ¿Sigue en algún lugar dentro de mí? No es que yo sea una vieja (sólo estoy en cuarto de ESO y tengo 15 años) pero aún así, me siento mucho más madura que hace cuatro años. Quizás es porque, en la adolescencia, cambiamos muy deprisa. Con un simple acto podemos aprender muchísimo. A diario miro atrás y me doy cuenta de que, quizás en esos momentos, había cosas de mí misma que no me gustaban, y ahora pienso que son maravillosas. Me pasa lo mismo ahora. Hay cosas que no me gustan. Me pregunto si en el futuro me daré cuenta de que en realidad estaba perfecta como estaba. ¿Os pasa eso a veces, o simplemente soy un bicho raro?
Por cierto, quería deciros que me ha hecho muy feliz ver esos dos comentarios en la entrada anterior. Aún hay gente que me quiere!